¿Qué hacer si tu hijo no se deja atender?

A las mamás no nos gusta ver a nuestros niños llorar, sin embargo, existen casos en los que no lo podemos evitar. Yo tengo dos hijos, uno que se deja hacer de todo sin llorar, y mi hija mayor que odia a TODOS los doctores, enfermeras y personas que le vayan a hacer algo (por un buen tiempo también me odiaba a mi cuando la atendía).

Es en estos casos difíciles en los que tenemos que tomar decisiones. Siempre intentamos hacer que el niño se sienta cómodo y deje que lo atendamos sin sostenerlo ni ayudarlo a abrir la boca. Sin embargo, y lo digo por experiencia propia, algunos niños simplemente no colaboran porque son muy pequeños o muy ansiosos. Entonces, si la atención es rápida e indolora, como una limpieza y aplicación de flúor, podemos sostener al niño, siempre con ayuda de la mamá, y trabajar de manera muy rápida. El niño al ver que es un tratamiento que no duele y rápido, tiende a colaborar en las siguientes sesiones, y cuando menos nos lo imaginamos pide sentarse solo y no llora más. 

¿Qué hacemos si el tratamiento que necesita el niño no es rápido y requiere colocarse anestesia? 

Para estos casos existe la opción de la sedación. Hay distintos tipos de sedación. La más ligera es la sedación con óxido nitroso (el gas de la risa), donde el niño debe tolerar una mascarita que sólo va en la nariz. Una vez terminado el procedimiento el niño se va totalmente libre de efectos. El problema con esta sedación es que si el niño es muy pequeño o demasiado ansioso no colabora en ponerse la mascarilla y la sedación no es exitosa. 

El segundo nivel de sedación es la sedación consciente por vía oral. Para ésta, el dentista requiere de la autorización del pediatra del niño, porque este debe ser evaluado para ver si es apto. Durante esta sedación el niño estará en un estado como “borrachito”, no recordará la atención, pero es probable que igual llore o se resista al tratamiento.

Existen dos niveles más de sedación para los niños para los que la sedación oral no es suficiente. Una es la sedación profunda, que la debe realizar el anestesiólogo en el consultorio. Esta es por vía endovenosa y el anestesiólogo monitoriza todo el procedimiento. Y finalmente, el último nivel es la anestesia general, que está indicada para aquellos niños que tienen mucho trabajo por hacer y que los padres no quieren pasar por gran cantidad de sedaciones hasta terminar el tratamiento. Durante la atención bajo anestesia general, se hace todo el tratamiento que el niño requiera y esta debe realizarse en un ambiente hospitalario por un anestesiólogo. 

Prevención

Existen muchas opciones para tratar a los niños, sin embargo, lo mejor sería que no necesiten mayor tratamiento que limpiezas y flúor. Por eso es muy importante prevenir y llevar a los niños al especialista de odontopediatría alrededor del primer cumpleaños para que nos enseñe a cuidar los dientes de nuestros bebés y que estos se acostumbren a ser atendidos de manera regular. 

Dra. Shereen Awuapara Flores

Mitos sobre el Flúor

1. La pasta dental con flúor causa daño a los niños

El flúor es el elemento más efectivo contra la caries dental, y en dosis adecuadas es totalmente seguro para los bebés o niños que no han aprendido a escupir. Los niños que no saben escupir (hasta los 3 años de edad) deben utilizar la cantidad de pasta dental del tamaño de un grano de arroz crudo desde la aparición de los primeros dientes. Luego, cuando ya pueden escupir, la cantidad pasa al tamaño de una arveja.

2. La cantidad de flúor en la pasta dental puede causar daño al organismo y al cerebro de los niños

El único efecto dañino demostrado por exceso de flúor (cuando es consumido de manera sistémica generalmente en el agua potable) es la “fluorosis dental”: una alteración en el esmalte de los dientes que en la mayoría de las veces es casi imperceptible. Ésta se ve como manchas blancas o marrones en los dientes. Con una dosis adecuada de pasta dental no existen problemas. Todo en exceso es malo.

3. El flúor sólo se encuentra en las pastas dentales

El flúor puede consumirse también a través de los alimentos. El Té, la espinaca, pescados de mar, agua fluorada, sal fluorada, gelatinas, leche materna y pollo pueden ser fuentes importantes de flúor. Por lo tanto, es más probable que la cantidad de flúor que ingresa al organismo por el cepillado con pasta dental con flúor sea menor que por la ingesta normal de los alimentos presentados anteriormente.

4. Las pastas dentales naturales y sin flúor son mejores que las comerciales

La pasta dental sin flúor es bastante más cara y no tiene ningún beneficio comprobado científicamente. Protege a tus niños desde la aparición de los primeros dientes y garantízales una boca libre de caries llevándolos al dentista para una supervisión.

¿Qué son las Carillas Dentales?

Las carillas dentales son láminas muy delgadas de un material altamente estético llamado porcelana dental. Éstas son adheridas a la superficie externa de los dientes, maquillando de forma permanente cualquier imperfección en forma, tamaño o color.

Los resultados son muy estéticos, logrando con ellas alcanzar la sonrisa perfecta.

¿Cuánto tiempo demora todo el procedimiento?

Las carillas dentales pueden ser elaboradas en el lapso de una semana en la clínica dental. En la primera cita se preparan los dientes y se toma un molde para poder hacerlas a la medida en un laboratorio dental. En la segunda cita las carillas son probadas y adheridas de forma segura y permanente sobre cada diente.

¿Cualquier persona puede hacérselas?

Eres candidato para carillas dentales si presentas dientes pequeños, desgastados, espaciados, ligeramente girados o con restauraciones antiguas en la zona estética.

¿Cuánto tiempo duran?

Las carillas dentales o de porcelana pueden durar muchos años, por supuesto si el paciente mantiene una excelente higiene bucal, se realiza periódicamente una profilaxis dental cada 3 meses y evita hábitos nocivos como apretar o rechinar los dientes o usarlos como herramientas para cortar, romper o desgarrar.

¿Qué tratamiento complementario debo hacerme para cuidarlas?

Es necesario usar una placa de relajamiento durante el sueño para proteger las carillas, ya que la mayoría de las personas aprietan y rechinan los dientes mientras duermen. Esta placa no sólo protege los dientes, sino también disminuye la actividad muscular, de manera que ayuda incluso a dormir mejor.

Es importante que el paciente acuda al dentista periódicamente para realizarse profilaxis, fluorización y control radiográfico. Esto ayudará a mantener una buena salud bucal.

Mitos y Verdades sobre el Blanqueamiento Dental

#1 El blanqueamiento dental deja sensibles los dientes

VERDAD: En algunas ocasiones el peróxido, compuesto activo del blanqueamiento dental, puede penetrar en la dentina, llegar hasta la pulpa (el “nervio del diente”) y causar inflamación, por lo que es común que algunos pacientes presenten sensibilidad durante el tratamiento o incluso por un periodo posterior a este. ¡Pero no te preocupes! En el mercado se encuentran productos con grandes concentraciones de flúor y nitrato de potasio que pueden ayudarte a disminuir esta sensibilidad.

#2 El blanqueamiento dental casero no funciona

MITO: Todos los tipos de blanqueamiento dental siguen el mismo modo de acción, el peróxido a diferentes concentraciones mediante la liberación de oxígeno cambia el color del diente. Hay blanqueamientos caseros que funcionan, pero hay otros productos de venta libre sí pueden dañar tus dientes si no se usan correctamente. Consulta a tu dentista antes de utilizarlos.

#3 Durante el tratamiento no se pueden consumir alimentos ni bebidas con colorantes

VERDAD: Durante el tratamiento debes tener una dieta especial, evitando el consumo de alimentos y bebidas con colorantes como: los berries, beterraga, vino tinto, gaseosas de color, té y café en grandes cantidades, e incluso debes de evitar el hábito de fumar. ¡Evita el consumo de estos productos para un mejor resultado!

#4 El tratamiento dura para siempre

MITO: El efecto del blanqueamiento dental va disminuyendo con el paso del tiempo, pero normalmente dura entre 1 a 3 años. Los resultados varían dependiendo la estructura dental de cada paciente, sus hábitos y su dieta. ¡Pero no te preocupes! Uno puede realizarse otro tratamiento o un repaso sin ningún problema.

#5 Las pastas dentales y recetas caseras como el bicarbonato y el limón blanquean los dientes

Doblemente MITO: Las pastas caseras tienen concentraciones de agentes blanqueadores muy bajos, pero al ser abrasivas pueden eliminar tinciones externas y dar apariencia de blanqueamiento dental. Por otro lado, las recetas caseras no tienen el potencial de blanquear los dientes. El bicarbonato es muy abrasivo y produce un efecto momentáneo al eliminar las manchas externas, pero como desgasta el esmalte, luego los dientes se pigmentarán aún más. El limón es dañino para la estructura de nuestros dientes, ya que al ser ácido carcome el esmalte dejando expuesta la dentina que es de un color amarillento, haciendo los dientes más sensibles y más propensos a generar caries. ¡Los tratamientos caseros pueden dañar tus dientes!

#6 El blanqueamiento dental debilita los dientes

MITO: Al ser una reacción química, no produce desgaste de la estructura dental. El gel actúa para aclarar los pigmentos que oscurecen tus dientes. Pero cuando se realiza el blanqueamiento dental sin control, puede provocar daño irreversible en el esmalte de los dientes, lo que ocasiona que se vayan debilitando poco a poco.

#7 El blanqueamiento irrita las encías

VERDAD: Si el gel blanqueador toma contacto con las encías y no es removido puede producir irritación o úlceras.

#8 Cualquiera puede someterse al blanqueamiento dental

Parcialmente VERDAD: El tratamiento no se recomienda en embarazadas, niños menores de 15 años donde el esmalte no está completamente formado, personas con poco grosor de esmalte o dentina expuesta, pacientes con muchas restauraciones debidos a que estas no se blanquean, alérgicos a algún componente de la fórmula, pacientes con mucha sensibilidad o pacientes con recesiones de las encías.

#9 El blanqueamiento dental causa cáncer

MITO: Actualmente no hay evidencia de que los compuestos blanqueadores produzcan cáncer.

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